Escribir un diario


¿Quieres empezar a escribir un diario? Aquí te dejos unos consejos...📃

1. No tienes que escribir todos los días si no tienes nada que contar. Aunque está bien que, al menos una vez a la semana, pienses en cómo te sientes o qué cosas te han gustado o disgustado, para coger el hábito de parar y reflexionar.


2. No, no hace falta que empieces por el típico Querido diario… Parece obvio, pero te sorprenderías de toda la gente que me gasta esa broma cuando les digo que voy a escribir un ratito. Empieza como quieras empezar, al fin y al cabo, es un espacio tuyo y solo tuyo. ¡Como si solo escribes listas!


3. Elige cuál es el cometido de tu diario: ¿Tener un recuerdo bonito? ¿Desahogarte emocionalmente? ¿Servirte a modo de agenda, entre otras cosas? ¿Planificador? Hay personas que no conciben un diario sin una estética bonita (está muy de moda el journaling, todo el acto que rodea a montar un diario: pegatinas, dibujos, fotos, bolígrafos de colores). Yo, por ejemplo, no le doy tanta importancia a la estética, sino a la practicidad: mis libretas suelen ser las más feas y batalleras, porque me las quiero llevar a todas partes conmigo y quiero poder escribir tanto en los momentos en los que me sienta feliz y creativa, como cuando esté llorando a moco tendido sobre las páginas. Si me preocupara por la estética, terminaría no escribiendo ni la mitad. Así que elige la opción que te sea cómoda y te valga a ti.


4. ¡Llévatelo a todas partes! Así en los ratos muertos lo tienes a mano y en vez de scrollear instagram, te regalas un momentito de reflexión, aunque sea una frase o un garabato.


5. Fechas, fechas, fechas. Yo soy fan de escribir la fecha en cada entrada. Es bonito ver el paso del tiempo a lo largo de las páginas, comparar el mismo día en diferentes años… incluso a veces así es como me doy cuenta de que es el cumple de algún amigo o familiar.


6. Elige tu nivel de privacidad. Al final, un diario puede tener muchos niveles de intimidad. Yo no creo que dejara leer a nadie mi diario, tal vez entradas concretas, pero porque es una herramienta para mí, donde vuelco todas mis preocupaciones. Es el lugar donde puedo ser vulnerable sin ser vista. Cosa muy distinta ocurre cuando es un diario de viaje, en ese caso, me gusta hacer todo lo contrario: compartirlo, dejarlo abierto para que otros colaboren y enriquezcan la historia, dibujen, tener recuerdos variados. Como ves, hay muchas opciones y todas válidas.


¿Y tú? ¿Tienes un diario, o te apetece comenzar uno? ¿O prefieres dejar huella a través de otros medios?


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